
La guitarra española : Icono cultural de un país
Investigadores expertos en el tema datan su origen en la Edad Media, como consecuencia del choque entre la cultura cristiana y musulmana. Desde entonces, tocar la guitarra comenzó a ser una tradición en los festejos y bailes populares, pero no fue hasta el s. XVI cuando se le añadió una quinta cuerda. Con el paso de los años, fue ganando popularidad, llegando a desbancar a otros instrumentos más elitistas en su época, como la vihuela. La publicación de la Guitarra española de cinco órdenes, la cual introduce el templar y rasgado en 1596, por el catalán Joan Carles Amat, fue lo que realmente le dio la denominación de guitarra española que hoy conocemos, popularizando su uso y reconocimiento en toda Europa. Fue ya en los s. XVIII-XIX cuando se le añade la sexta cuerda, adquiere el aspecto actual y se acepta como instrumento de concierto en todo el continente europeo, reconocimiento por el cual la guitarra clásica estuvo luchando durante mucho tiempo.
Finalmente, en el siglo pasado fue cuando alcanzó su máximo esplendor y reconocimiento por parte de los expertos en la materia y se normalizó su interpretación. Fue en el s. XX cuando aparecieron algunos de los compositores e intérpretes más importantes de la historia, como el maestro Andrés Segovia. A día de hoy, ese sentimiento único que invade al escuchar la música para guitarra es reconocido a lo largo y ancho de todo el mundo.